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lunes, 17 de mayo de 2010

Changoshpping!


Sábado, día sagrado de shopping, los judíos se lo dedican a yavéh y yo a la master card. Parada obligatoria en el delicatessen de la gran tienda española por excelencia. coges un carrito monísimos, super prqueñito para moverte con soltura y no tirar los vinos y los patés. En medio, al lado de las frutas escogidas y brillantes, cerca de la estantería de tés y pastas inglesas, está: LA COLUMNA DE COMIDA ASIÁTICA. No es una gran selección pero sirve para sobrevivir en el extranjero. La comida china está como siempre eclipasada por la ultrafashion japonesa. Depués de llenar el carro uno se tomá un café en la barra, allí mismo, y se dedica a comtemplar el "mundo feliz", el mundo auténticamente feliz de la sociedad occidental, la clase media alta. Allí están esas chicas de edad indefinida, con sus dientes blancos, sus pelos lisos, los complementos de la temporada, los bolsos de piel, los zapatos de tacón, ylos jeans super ajustados. Se mueven en grupos pequeños dos o tres a lo sumo, fuman malboro y tienen el móvil siempre a la vista. normalmente tratan al camarero como si fuera transparente, y hablan a media voz, sin llegar a gritar pero sin poner ninguna dificultad para que las oigas. La sonrisa de esas chicas es la auténtica sonrisa de la felicidad.
Estaba comprando allí mismo la peridodista Ana Blanco, que desde luego no escapaba al prototipo, (no chicas no es peluca, puedo jurarlo), sus vaqueros estaban tan prietos que puedo asegurar que es de las que no renuncian a la tanga.

domingo, 16 de mayo de 2010

Changosales!


Rebajas, sales, saldos, ventas especiales! Cada año antes. Mucho mejor. Los chinos entramos ilusionados al mundo del consumo, recuperando a marchas forzadas la vieja tradición del “lujo oriental”. ¡Es el fin de los cuellos mao! Oigo los consejos de las asociaciones de consumidores como “hacer una lista de las cosas que realmente se necesitan”. Menuda forma de pervertir el espíritu de estas compras. En la foto estoy disfrutando de uno de esos objetos comprados en temporada y que ahora costará un 20% menos en el peor de los casos. Uno siempre piensa: “y lo que lo he usado, qué”. Pero siempre sienta mal. Uno puede contentarse pensando que igual este modelo, con estos colores tan chulos, que son exactamente los míos, se han agotado, o que quizás ya no tengan tu número. Recomendaciones de buen shopper: espera a las superebajas, es una especie de regateo mental con los dueños de las tiendas, ya lo bajarán, ya.